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¿Que qué pasa cuando empiezas a hacer ejercicio de manera constante?

Te cambia la vida. Así tal cual,…¡te cambia la vida!

La explicación científica para esta respuesta se encuentra en miles de libros y ensayos sobre las bondades del ejercicio para la salud, pero más allá de la respuesta científica, yo te puedo asegurar que sí se da un cambio muy positivo en tu vida cuando incorporas el ejercicio en tu rutina diaria.

¿Qué pasa?

Algo muy real, cada día que acumulas de ejercicio te emociona para el día siguiente y así se va haciendo una cadena que no queremos que se rompa. Acumulando ejercicio o actividad física hoy, acumulamos salud para mañana.

Te emociona saber que mañana tendrás nuevamente la oportunidad de probarte a ti mismo que puedes hacerlo. Aún y cuando suene como slogan de publicidad, es cierto, el ejercicio te compromete por una parte y por otra parte te reta a ti mismo a probarte que sí puedes.

Aguas con este punto….¿listos? Hacer ejercicio de manera constante no significa que cada día vamos a ser más veloces o más fuertes, ni que cada día vamos a entrenar mejor; no, eso se da con el tiempo, pero hoy es el mejor momento de tu vida para empezar y sobretodo, continuar… para poco a poco ir logrando metas.

Que tu rutina de ejercicio sea parte de tu vida diaria sí te convierte en una persona con disciplina pero recuerda que, la disciplina sin creatividad cansa rápido y por eso digo que hay que ser creativos a la hora de entrenar y cuando uno termina su rutina después de haber superado el cansancio o aburrimiento, seguramente no seremos más rápidos o fuertes que el día anterior, pero si nos hemos fortalecido mentalmente y por tanto, ¡somos vencedores!

En mi caso, cada mes tengo una prueba de nado continuo de una hora en alberca olímpica, (50 metros). La idea del entrenamiento es hacer más metros cada mes, sin embargo, los primeros meses que hice la prueba hasta hubo ocasiones que hice menos metros que el mes anterior. En estas ocasiones me decepcionaba muchísimo sin embargo, me di cuenta que ya con el hecho de realizar la prueba me estaba venciendo a mi misma.

Superar las adversidades que se presentan en el camino y seguir hacia delante, nos cambia la vida. Seremos mejores personas, con esa fortaleza especial que viene de lo más profundo de cada uno de nosotros, esa pasión que nos hace dar el siguiente paso, la siguiente brazada, entrenar cada día y que nos lleva a cumplir nuestras metas.

¿Qué se siente cuando llegas a la meta? Estoy segura que tu lo sabes y si no has llegado, cuando lo logres, ¡serás afortunado y mucho más que vencedor!

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